Luís Buñuel: un filtro de la realidad

Buñuel constituye una excepción en el panorama cinematográfico español. Su trabajo estuvo estrechamente ligado al movimiento cultural que surgió a lo largo de los años 20; el surrealismo, aunque ello no le alejó de mostrar un cine extremadamente realista y comprometido con la sociedad de su tiempo, como veremos más adelante en las Hurdes, tierra sin pan, 1932. 
Fue un director fiel a los conceptos que aprendió y asimiló dentro de un panorama cultural determinado, con amigos determinados, a lo que suma su propia cultura y una idiosincrasia y un talento muy personal.
Su filmografía es muy extensa, ya que comenzó relativamente pronto. Nace en 1900 y muere en 1983, casi sin dejar de hacer cine. Es uno de los cineastas más “autorales” (su obra se compone de filmes muy personales, pero son un conjunto de obras encargadas, toda su producción es como una sola obra).
Hombre de gran riqueza cultural, perteneció a la generación del 27 en cuanto a escritor (también se dedicó a la literatura). Además, perteneció a la vanguardia francesa durante los primeros años, conoció el psicoanálisis de Freud y eran conocedor profundo de la música clásica. A toda esta cultura se une el hecho de que se consideraba profunda y conscientemente “ateo por la gracia de Dios”, tal y como el mismo ironizaba, por el sentido del pecado (que era como un estímulo para pecar) y el simbolismo católico, al igual que la moral burguesa que “es la antimoral porque se basa en tres instituciones injustísimas, que son la religión, la patria y la familia”.

A continuación transcribiremos la cronología de los hechos más significativos de la vida del autor.

  • 1900. Nace en Calanda (Teruel). Estudia con los Maristas y los Jesuítas.
  • 1917. Madrid. Estudios de ingeniero agrónomo. Se mostrará interesado por el mundo de los insectos. Más tarde se confesará influido en su perspectiva del mundo por Engels, Sade y Fabre (entomólogo). Se licencia en historia.
  • 1920. Ingresa en una residencia de estudiantes en la que coincide con Salvador Dalí y con Federico García Lorca. Muestra interés por la literatura y desarrollan tertulias culturales. Trabaja en un perro andaluz. Empieza la amistad y desavenencias con Lorca.
  • 1925. París. Dirige la puesta en escena de el retablo de maese Pedro de Falla. Descubrimiento del cine: Las tres luces de Fritz Lang. Ayudante de Epstein: La caída de la casa Usher. Crítico de cine.
  • 1928. Un perro andaluz, con Dalí. Se exhibe durante nueve meses en París. Aprobación del grupo surrealista.
  • 1930. La Edad de Oro (L’ Age d’ Or). Escándalo en París. Hollywood.
  • 1932. Las Hurdes: tierra sin pan.
  • 1933. Madrid. Director de doblaje en la Paramount y la Warner. Filmófono. Productor ejecutivo; Don Quintín el Amargao, etc.
  • 1936. Guerra civil. Es enviado a París como delegado de la embajada española. Monta el documental republicano ¡España leal en armas!, coproducida con el PC Franés.
  • 1938. Hollywood. MOMA. Acusaciones de Dalí en sus memorias: rojo y blasfemo. Trabaja como locutor de doblajes de documentales.
  • 1946. Va a México para rodar La casa de Bernarda Alba de Lorca, que no llegó a cuajar. Se les exilia del ambiente cultural.
  • 1950. Los olvidados, premio en Cannes. Resurgimiento de Buñuel como cineasta internacional y europeo. A partir de aquí, en México realizará unas tres películas al año.
  • 1955. Archivaldo de la Cruz. Rodada en su regreso a Francia.
  • 1958. Nazarín, ganadora de la palma de oro de Cannes.
  • 1961. Dirigirá en España la ganadora de otra palma de oro en Cannes, Viridiana, provocando un escándalo mayúsculo en la administración española.
  • 1962. El ángel exterminador. Presentada nuevamente en el festival de cine internacional de Cannes. A partir de este momento su labor como director disminuirá y casi todas sus películas las realizará en colaboración con Carrière como guionista.
  • 1966. Belle de jour.
  • 1968. La vía láctea.
  • 1970. Tristana, de Galdós.
  • 1971. El discreto encanto de la burguesía. Ganadora de un Oscar.
  • 1974. El fantasma de la libertad.
  • 1977. Ese oscuro objeto de deseo. Merecedora de las mejores críticas.
  • 1983. La muerte del “genio creador”.
Buñuel destacó como documentalista. Su obra maestra de este género es la muy conocida, las Hurdes, tierra sin pan (1932). Este filme cierra la trilogía de cine surrealista más característico de Buñuel (junto a un perro andaluz y La Edad de Oro). Las Hurdes es una comarca de salamanca muy reprimida, retratada por Buñuel como ejemplo de los puntos negros que quedan en el mundo donde la condición humana pierde su ser por la represión que sufre.
 
Es un documental surrealista donde la realidad está manipulada para mostrar aquello que no se ve en la vida cotidiana y es más profundo, es algo que está oculto en el interior. Esto lo hace recurriendo a la exageración negativa y progresiva, donde la situación es cada vez más angustiosa y dramática. Parece más un descenso a los infiernos que un documental geográfico antropológico (que ya se estaban haciendo). Se dice que Buñuel se inspiró en documentalistas como Flaherty, pero en realidad no es tan objetivo como ellos. El grado de manipulación de la cinta le acerca más al surrealismo (mata a becerros para mostrar el cadáver en el documental…)
La segunda república censuró la película porque daba una imagen de España miserable y porque los hurdanos no estuvieron a favor de la obra, ya que se les exhibía como unos monstruos. Dura aproximadamente treinta minutos y está producida por un amigo del director, Ramón Acín.[1] Es medio española y medio francesa y el guión fue realizado por Buñuel y Acín. Este último murió tras la Guerra Civil, asesinado por la policía debido a su ideología anarquista.
En principio no se pretendía filmar este documental, sino una especie de guía de viaje sobre Salamanca monumental y las Hurdes como curiosidad antropológica, pero finalmente solo se centro en esta segunda parte. Las Hurdes era un lugar muy abandonado por la administración. Es una zona montañosa, pobre, sin agricultura… la última visita recibida fue de Alfonso XIII. El siguiente paso fue el de Buñuel, que los mostró como un infierno lleno de monstruos.
En un principio el filme parece querer mostrarnos el documental sobre Salamanca, pero a medida que avanza el metraje se van sucediendo anécdotas cada vez más extrañas, como ejemplo: en las fiestas patronales de la Alberca cuelgan a un gallo y unos jinetes a caballo intentan cortarle la cabeza. Esto no parece que sea cierto, sino invención de Buñuel, ya que en el psicoanálisis esto es símbolo de castración. A partir de este momento comienza el preludio de las Hurdes, mostrando por el camino situaciones anecdóticas y extrañas que nos preparan para lo que vamos a ver del pueblo. Son elementos de gran crueldad. Por ejemplo: los hurdanos tienen la posibilidad de coger frutas en el bosque, pero al tener hambre las cogen verdes y enferman. Probablemente, Las Hurdes sea la película más madura de la trilogía surrealista de Buñuel.
Como hemos podido observar, actuaba como un filtro de la realidad, permitiéndose incluso la libertad de manipular expresamente las situaciones con el fin de conseguir un ambiente lúgubre y miserable, que relatara los bajos fondos de la sociedad en contraposición del acomodamiento burgués y clerical. Buñuel fue un cineasta del pueblo y para el pueblo, con unas firmes convicciones y un talante creador inconfundible.

[1]Ramón Acín prometió a Buñuel producirle una película si le tocaba la lotería. Y le tocó…

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