Biografía de Chaplin

Durante el pasado siglo XX el entretenimiento pasó de los burlesques y el vaudeville al cine digital y los espectáculos que emplean tecnología avanzada. Quizá sea difícil para algunos imaginar una época en que la gente se arremolinaba afuera de los teatros para ver películas mudas, en blanco y negro; sin embargo, esa era la realidad de principios de siglo. La primera película sonora apareció en 1928, todavía algunos años antes que las películas a color.

Antes de las películas habladas, antes del technicolor y el cinemascope, antes del Dolby y el THX, antes de Cinemex y Cinépolis, estaba Charlie Chaplin. Cuando Charlie llegó a Estados Unidos procedente de su natal Londres, las primeras películas estaban empezando a filmarse y todos los trucos eran nuevos. La comedia física de caídas, pastelazos y golpes era considerada hilarante; los comediantes de la época eran actores y atletas al mismo tiempo. Chaplin, además, era un genio.

Charles Spencer Chaplin nació el 16 de abril de 1889 en una familia de músicos. Su infancia transcurrió en la más absoluta miseria, lo que marcó en gran medida el tipo de comedia que Charlie desarrolló, capaz de hacer reír al público, provocar el llanto en la siguiente escena y repetir el proceso a su antojo. Y quien no me crea que vea The Gold Rush, The Kid, o City Lights.

Chaplin no sólo fue actor, también dirigió, produjo, editó, escribió y musicalizó la mayor parte de sus películas. Su faceta de compositor es poco conocida, aunque algunos de sus temas se han vuelto clásicos, “Smile” de Modern Times, “This is my song” de A countess from Hong Kong y “Eternally” de Limelight son ejemplos de lo anterior.

La vida de Chaplin estuvo llena de escándalos, de altas y bajas. Durante la primera época de su carrera fue adorado por la gente, en Inglaterra lo consideraban casi un héroe nacional (recordemos que aún no habían nacido los Beatles) y en Estados Unidos sus películas eran éxitos aún antes de estrenarse. Pero no todo podía ser miel sobre hojuelas; películas como Modern Times, The Great Dictator y Monsieur Verdoux eran críticas al capitalismo, al nazismo y a la guerra y fueron tomadas como pruebas irrefutables del comunismo de Chaplin, por lo que en 1943 el FBI inició una investigación en su contra. No encontraron pruebas de que fuera comunista, pero sí de que su moral era bastante relajada (tres esposas con sus respectivos divorcios y varias amantes así lo indicaban) y eso era suficiente para dudar de Chaplin.

Chaplin

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Poco le importó a Oona O’Neill el escándalo alrededor de Charlie y las maldiciones de su padre, el escritor Eugene O’Neill, igual se casó con él. Oona y su flamante esposo tuvieron ocho chilpayates en los siguientes veinte años y pasaron juntos el resto de la vida del actor; Oona nunca volvió a casarse.

En 1951 Chaplin terminó de filmar Limelight y sus problemas con el FBI parecían haber terminado. Muy contento se embarcó hacia Londres para estar presente en el estreno de su película, con todos sus papeles en orden —aunque llevaba varias décadas viviendo en Estados Unidos, Chaplin todavía era ciudadano inglés—, pero apenas se alejaba el Queen Elizabeth de la costa cuando un oficial del barco le entregó un telegrama donde le informaban que su visa norteamericana había sido revocada y que la única forma de regresar a Estados Unidos era que él y a su familia contestaran un extenso cuestionario sobre de su vida y sus opiniones políticas. “Al fin que ni quería” dijo Charlie. En septiembre de 1952 empacó sus películas, a su esposa, sus hijos y su vida para mudarse permanentemente a Suiza.

A Hollywood le haría falta Chaplin, pero no al revés; él siguió trabajando una vez que se instaló en Europa. Filmó A King in New York, un tanto autobiográfica, bastante amarga y anti-yanqui, además de otras películas como A countess from Hong Kong.

En 1962 Charlie recibió un título honorario de la Universidad de Oxford y diez años más tarde fue nombrado sir Charles Spencer Chaplin por la reina Isabel II. Para entonces, 1972, a los norteamericanos ya se les había bajado la paranoia anticomunista y decidieron permitir que Chaplin regresara a su país, pero sir Charles no tenía la más mínima intención de hacerlo, así que le organizaron una fiestecita y de paso le otorgaron un Óscar especial por sus logros dentro de la cinematografía.

La navidad de 1977 Charlie Chaplin dejó de existir físicamente. Sus películas se conservan como prueba de su genio y de la importancia del cine en la cultura del siglo XX.

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