Big Hero 6

Hiro es un joven amante de la ciencia que sacia sus ganas de experimentar y poner en práctica sus creaciones participando en combates clandestinos de robots, pero su gran sueño es poder entrar en el instituto tecnológico donde está su hermano Tadashi. En una visita, Hiro descubre el proyecto de su hermano, un robot llamado Baymax destinado a ofrecer ayuda médica a aquellas personas que lo necesitan. Más adelante, Hiro tiene la gran oportunidad de entrar en el instituto presentando su propio proyecto en un congreso de ciencia.

Todo el mundo coincide en que Disney ha puesto las pilas últimamente. La travesía por el desierto que supuso la primera década de este siglo debido a la mediocridad de sus películas y el auge de Pixar parece haber terminado de forma definitiva, y aunque no deje de ser “curioso” que haya coincidido con la adquisición de la productora de John Lasseter y compañía, hay que aplaudir el giro realizado por la legendaria productora de animación. Por un lado, el año pasado convirtió Frozen en un fenómeno de masas -concretamente, las más pequeñas de la casa- como hacía años que no tenía; por el otro, está dando signos de reorientación hacia un público un poco más crecido, como se pudo ver con el universo de videojuegos clásicos de Rompe Ralph en 2012. Ahora, se sitúa en una posición intermedia con Big Hero 6, una historia puramente de aventuras que se basa en un cómic de superhéroes de la Marvel y lo condiciona para hacerlo apto para todos los públicos.

Si Rompe Ralph guiñaba el ojo directamente a toda la generación que jugamos los primeros videojuegos y hemos vivido la evolución hasta la actualidad, en Big Hero 6 se quiere rendir un homenaje a todos aquellos jóvenes ingenieros, informáticos y científicos -los considerados “nerds” – que hacen avanzar la ciencia gracias a sus nuevas ideas y su entusiasmo. El escenario de la película es el primer ejemplo, ya que nos sitúa en “San Fransokyo”, una mezcla entre Tokio (donde tiene lugar el cómic original) y San Francisco, uniendo así dos de los centros neurálgicos de la evolución tecnológica. Aunque la fusión de ambientes y arquitecturas no siempre tenga la misma cohesión, la idea está bastante bien encuentro, ya la vez sirve de pretexto para introducir una cierta mezcla de culturas entre el grupo protagonista.

Quizá en parte gracias a ello, la historia sabe huir de personajes estereotipados y nos presenta unos estudiantes con quien muchos jóvenes se pueden identificar de forma más cercana.

Hiro mejora a Baymax en Big Hero 6

Hiro mejora a Baymax en Big Hero 6

De la misma manera que estos protagonistas están concebidos de forma mucho más corriente y terranal, también resultan menos destacables para un filme de estas características, y es aquí donde Big Hero 6 no aprovecha su gran oportunidad: Baymax. El robot inflable más educado y abraçable del mundo parecía llamado a convertirse en el núcleo principal de la película, pero sorprendentemente se queda en un relativo segundo plano a medida que avanza la trama, rebajando así algunas de las características que hacían el personaje realmente atractivo. Para empezar, su vis cómica queda limitada a un par de escenas (las más divertidas de toda la película) y nos deja con la sensación de que quedaba mucho jugo para expresar su; por otra parte, se acaba convirtiendo más en un “accesorio” de Hiro que un ser con entidad propia. No nos engañemos, el gran reclamo de Big Hero 6 era Baymax -sólo había que mirar los tráilers-, y la película no se plasma de tal manera.

Baymax dando un paseo por San Fransokyo

Baymax dando un paseo por San Fransokyo

A pesar de esta ligera rebaja del entusiasmo, en Big Hero 6 se le debe reconocer un muy buen sentido de la acción y también del ritmo narrativo, llenando la hora y tres cuartos -Larga, para una cinta de animación – sin que se aprecien muchos altibajos. La película se ayuda sobre todo de un magnífica calidad visual que permite aplicar un enorme dinamismo y espectacularidad a nivel de efectos especiales, movimientos y diversidad de escenarios. Todo el apartado sonoro también es digno de mención, especialmente por el uso relevante que la película hace de las texturas y los materiales. Una vez más, el nivel de realismo de la animación es muy alto, pero en su justa medida para conservar su naturaleza animada, particularmente en la caracterización de unos personajes que buscan reminiscencias visuales hacia el mundo del cómic; al fin y al cabo, es de donde proceden.

Protagonistas de Big Hero 6

Protagonistas de Big Hero 6

El mensaje a favor de la ciencia y de todas aquellas nuevas generaciones destinadas a construir las tecnologías de futuro, con crítica incluida en las grandes corporaciones que enseguida buscan el enfoque comercial y lucrativo, es un trasfondo original y estimable para Big Hero 6. Lástima que su apartado más emocional o sentimental no encaje con la misma eficacia, especialmente en el tramo final. Globalmente, la película cumple con nota como producto muy divertido, fresco y bien conjuntado, pero se queda un poco corto en su cuota de humor adulto y se decanta para buscar un entretenimiento más directo y sencillo para los más pequeños. A diferencia de Pixar -no he podido evitar la comparación-, en Disney todavía le cuesta mucho ofrecer diálogos y situaciones que, más allá de las risas que puedan proporcionar, sean realmente memorables por un motivo especial. Quizás no les interesa, pero se podrían arriesgar algún día, ya que es debido a esto que Big Hero 6 no será tan memorable como quisieran.

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