Apostar por “Commando”, un gran acierto de Netflix

El distinguido exjefe de un equipo de operaciones especiales debe volver a lanzarse a la acción cuando los secuestradores de su hija le exigen que asesine a un líder sudamericano. Con esa descripción, el director Mark L. Lester lanza en 1985 la película “Commando”, la cual esperaba se convirtiera en una exitosa saga de acción.

Sin embargo, Lester, un director con prestigio, no obtuvo todo el rédito que hubiese querido con ese filme, o eso se pensaba hasta hace poco.

La cinta, centrada en su trama y que va al grano desde el inicio, consiguiendo un ritmo trepidante y gran diversión, no deslumbró en la pantalla grande, aunque sí sirvió para proyectar un tanto más la carrera de Arnold Schwarzenegger. Pero, 32 años después de su estreno, este rodaje ha alcanzado otra dimensión, gracias a su relanzamiento por la plataforma de Netflix.

Netflix Inc, la gigantesca empresa que proporciona -mediante tarifa plana mensual- streaming (flujo) multimedia (principalmente, películas y series de televisión), ofreció en su menú este viejo filme, y los usuarios lo recibieron con los brazos abiertos.

Adaptada a la pantalla chica y a la nueva ingeniería de imagen y sonido, Comando irrumpió este año como una de las películas de acción más entretenidas entre las opciones de la plataforma, gracias a un formato de hora y media sin desperdicios.

La mayor ventaja de la película es, quizá, que apenas cuenta con planteamiento, pues presenta el primer giro de inflexión enseguida y su nudo es sumamente directo, para llegar inmediatamente al desenlace.  El protagonista, sometido a una cuenta atrás que él mismo programa en su reloj, no puede hacer pausas en su investigación y esto precipita a la película a una entretenida espiral de persecuciones, peleas y todos los demás deleites que un film de acción debe incluir.

Commandos Netflix

Commandos Netflix

Schwarzenegger

Como toda película comercial, el personaje principal contó con un carisma especial. Schwarzenegger, interpretando John Matrix, sacó rédito de sus músculos y de la buena condición física que tenía en esa época para darle su tono enérgico al papel.

El filme, realmente obvio, deja claro que se quiere hacer hincapié sobre este hombre como un héroe. Las frases de uno de sus antiguos superiores (“si él está vivo, encontraremos muchos más cadáveres” o “de él espero la tercera guerra mundial”), e incluso las que él mismo pronuncia (“sabrás que he llegado porque se desatará un infierno”), se introducen para darle un matiz épica al personaje.

Matrix es un forzudo, como Schwarzenegger en la vida real, que puede arrancar una cabina telefónica del suelo o un asiento de un vehículo y dar la vuelta al coche sin esfuerzo. Su forma de pelear va también en esta línea, casi como si nos encontrásemos en un film humorístico, del estilo de los de Bud Spencer o en un dibujo animado: lanza a los contrincantes en manojos por los aires y pega puñetazos a diestro y siniestro. Con las armas de fuego no es menos hábil, pues su puntería es excelente y siempre está a punto para disparar con el arma adecuada.

La actitud de John es desenfadada y sobrada, algo típico de personajes principales de películas simples, que buscan “amarrar” rápido al público.

Otro papel notable

En el bando de los buenos, además de al protagonista, encontramos personajes femeninos. Está Alyssa Milano, que en 1985 tenía trece añitos, pero que en la película aparenta muchos menos, probablemente porque el rodaje es anterior. Ella da vida al papel de la hija de Matrix, una niña muy espabilada, que ya va demostrando que ha salido a su padre. Rae Dawn Chong es un buen personaje, al que se le reservan muchas de las frases míticas de la película, como “I can’t believe this macho bullshit” (“No me puedo creer todas estas chorradas de machitos”).

 

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